jueves, 14 de septiembre de 2017

Paleoautóctonas (6): Platanus orientalis

Árbol indisociablemente ligado al paisaje mediterráneo, raro es el pueblo a orillas del Mare Nostrum que no tenga su plaza central ocupada por algún venerable plátano, dando sombra desde tiempos inmemoriales a los vecinos en los tórridos veranos de esta región. Se trata de un árbol muy resistente que ha sido muy utilizado como árbol de alineamiento. El árbol que conocemos, sin embargo, es un híbrido que nació del cruce y retrocruce repetido del plátano americano con el plátano oriental. Algunos autores llegaron a postular que el plátano de sombra era una especie autóctona que habría sobrevivido a las glaciaciones en la Península Ibérica pero los estudios genéticos llevados a cabo sobre los plátanos europeos han demostrado claramente su origen híbrido (1). El plátano oriental es pues la especie primigenia en la cuenca mediterránea y tan solo sobrevivió, como otras tantas especies, en el este de la misma. Actualmente crece de manera natural desde Sicilia hasta Irán.



El plátano oriental es una especie mediterránea muy ligada a los ríos, a orilla de los que suele crecer acompañando a otras especies como los sauces, el chopo, el almez, el fresno o el nogal. Su presencia está documentada en la Península Ibérica hasta fechas muy recientes. De hecho sobrevivió hasta el último período interglaciar. Pertenece a una familia muy antigua que apareció ya en el Cretácico. Se puede pues considerar como un auténtico fósil viviente. La familia estuvo distribuida por todo el Hemisferio Norte en el Terciario pero, tal como ocurrió con tantísimas otras familias, sufrió particularmente los efectos de las glaciaciones en el continente europeo, sobreviviendo tan solo en el E de la cuenca mediterránea la única especie presente en Europa actualmente: Platanus orientalis.



Quienes hayan tenido alguna vez la oportunidad de visitar el Jardín del Príncipe de Aranjuez se habrán quedado asombrados por el tamaño descomunal que pueden alcanzar los plátanos, poco frecuente en Angiospermas de las zonas templadas y tan solo superado, en nuestro país, por los eucaliptos. Difícil no pensar que su coevolución con herbívoros como los Titanosaurios a finales del Cretácico tuvo algo que ver en ello...

Platanus orientalisFamilia: PlatanaceaeOrden: Proteales

Árbol de hasta 30 m. Ramillas jóvenes castaño-amarillentas, tomentosas, glabras con la edad, tornándose castaño-rojizas tras secarse, con pequeñas lenticelas. Estípulas de menos de 1 cm; pecíolo de sección circular, 3-8 cm, tomentoso; lámina anchamente ovada, 9–18 × 8–16 cm, profundamente (3)5-7-lobada, palmatipartida, con ambas caras inicialmente cubiertas de pelos gris-amarillentos, glabrescentes y finalmente únicamente pubescentes a lo largo de las venas por el envés; venas principales 3 o 5, que se originan en la base; base ligeramente cordada o subtruncada; lóbulo central 7-9 x 4-6 cm, de margen lobado; lóbulos laterales más cortos, de margen groseramente dentado. Flores tetrámeras. Flores masculinas: sépalos cortos, pequeños; estambres mucho más largos que los pétalos; filamentos muy cortos; anteras alargadas. Flores femeninas: sépalos pubsescentes; pétalos oblanceolados; carpelos 4; estilos alargados, de ápice crispado. Ramillas fructíferas con (2)3-5 infrutescencias. Infrutescencia capitada, 2-2,5 cm de diámetro. Aquenios con estilo espiniforme persistente, 3-4 mm; pelos basales amarillos, exertos de la infrutescencia.

Platanus


Árboles caducifolios, con indumento de pelos estrellados. Ritidoma que se desprende en placas, escamoso y persistente en la base de los troncos viejos. Yemas ovoideo-cónicas, revestidas por una sola escama. Hojas largamente pecioladas, 3-7 palmatífidas o palmatipartidas, con los lóbulos enteros o dentados; estípulas generalmente caducas. Inflorescencias solitarias o en grupos de 2-7, sobre largos pedúnculos, las que aparecen al mismo tiempo que las hojas. Flores muy pequeñas. Sépalos escamiformes, ± espatulados, más cortos que los pétalos. Pétalos escariosos, agudos. Estambres 3-8; anteras alargadas, subsésiles o con filamento corto. Carpelos (3)6-9, envueltos en la base por un penacho de pelos largos. Aquenios claviformes, que por lo general se desprenden al año siguiente de la maduración.







El cultivo del plátano a partir de semillas no ha resultado muy difícil. Sorprende, al principio, ver el tamaño tan diminuto de las plántulas que se desarrollan a partir de sus frutos (aquenios). Durante varias semanas, esas plántulas endebles no crecen mucho, pero una vez que aparecen las primeras hojas y que la plántula se enraíza bien, da un espectacular acelerón. De hecho es de las especies que mayor desarrollo ha alcanzado sobre mi terraza en los 7 meses que han transcurrido desde su siembra. Es, junto al liquidambar, una de las especies prioritarias en mi proyecto de reconstituir un pequeño bosque pleistocénico...

lunes, 21 de agosto de 2017

Paleoautóctonas (5): Parrotia persica

Endemismo de los bosques del sur del Mar Caspio (Azerbayán e Irán), el árbol del hierro es una especie que se empieza a cultivar cada vez más en nuestro país. Varios viveros proponen ya esta especie en sus catálogos y no resulta demasiado difícil hacerse con algún ejemplar de este bellísimo y singularísimo árbol. En la región en la que vivo (Madrid) es aún relativamente poco frecuente, pudiéndose observar algunos bellísimos ejemplares en el Jardín del Príncipe de Aranjuez y en el Real Jardín Botánico de Madrid. También son prometedores los ejemplares que se plantaron en la mediana del Paseo la Catellana pasada la Plaza San Juan de la Cruz, casi a la altura de los Nuevos Ministerios. Se trata, en cualquier caso, de una especie que aguanta perfectamente la contaminación y el calor aunque, eso sí, necesite de un riego veraniego.




Aspecto general / Universidad de Cambridge (UK) / https://www.cam.ac.uk/museums-and-collections/collaborative-projects/my-museum-favourite/parrotia-persica



Esta especie, que hoy en día tan solo sobrevive en las faldas de los montes Elburz, tuvo durante el Cuaternario un área de extensión mucho más amplia que cubría todo el sur del continente europeo. Fue desapareciendo progresivamente de esta región al endurecerse las condiciones climáticas, huyendo del frío intenso durante los episodios glaciares y de la sequía durante los periodos interglaciares. Desapareció primero del oeste de la cuenca mediterránea (hace aproximadamente 1,3 Ma) pero se mantuvo mucho más tiempo en el este de la misma, permaneciendo hasta el último interglaciar (Riss-Würm) en la Península Balcánica (Grecia).




Distribución actual (rojo) y localidades en las que se han encontrado restos fósiles del Pleistoceno (estrellas azules).




Especie termófila que vive actualmente en una región con un alto nivel de precipitaciones (que va disminuyendo en el extremo este de su área de repartición), parece sin embargo que tiene cierta resistencia a la sequía una vez establecida. Es probable que encontraría en la fachada atlántica del continente europeo y en los relieves de la región mediterránea las condiciones idóneas para su desarrollo. Curiosamente, a pesar de conocerse su extensión pretérita desde hace ya bastante tiempo, a nadie se le ha ocurrido hasta ahora utilizar esta especie para fines otros que el puramente ornamental. Su nombre hace alusión a la extrema dureza de su madera, cuya densidad provoca que se hunda en el agua e impide su aprovechamiento. En Irán sus hojas se han utilizado en la medicina tradicional para tratar fiebres e infecciones respiratorias, al tener sus extractos una demostrada actividad antibacteriana.




Habitat of Acer velutinum and Parrotia persica (Iran, Golestan, 10 km W of tunnel Golestan, Golestan National Park 24) / http://photos.v-d-brink.eu/Flora-and-Fauna/Asia/Iran-Golestan-National-Park/i-Krs4vRX/




Parrotia persicaFamilia: HamamelidaceaeOrden: Urticales

Pequeño árbol caducifolio de hasta 15 m de altura, de copa ancha y redondeada, con frecuencia con varios troncos. Corteza lisa, grisácea, que se exfolia en grandes placas que se desprenden con facilidad. Hojas alternas, ovadas a oblongas-obovadas, 6-10 x 4-8 cm, de márgenes ondulados, gruesamente crenadas-dentadas en su mitad superior, de color verde oscuro, tornándose amarillas, anaranjadas o rojizas en otoño. Flores agrupadas en pequeñas y densas inflorescencias capituliformes protegidas por grandes brácteas marrones. Flores actinomorfas, hermafroditas, apétalas, de 1,5-2 cm de diámetro una vez completamente abiertas. Estambres 10-15, ca. 1,5 cm (filamentos 1 cm). Anteras de un llamativo color rojo. El fruto es una cápsula bilocular de color marrón que se abre por dos valvas y que contiene 2 semillas.

Parrotia 


Árboles decíduos; ramas con 1 profilo, glabrescente, pubescente y con pelos estrellados cuando es jóven. Hojas alternas; estípulas caducas que al caer dejan pequeñas cicatrices; lámina anchamente obovada o elíptica, membranácea, por lo general dentadas hacia el ápice de la hoja, con venación craspedódroma, con ambas caras pubescentes, con pelos estrellados. Plantas andromonóicas. Las inflorescencias, axilares o terminales, son espigas capitadas constituidas por 3-7 flores; brácteas florales grandes, castañas; bractéolas ausentes, Flores masculinas o hermafroditas, que se abren antes que las hojas. Sépalos 7-8(10), de forma irregular, dispuestos en espiral, unidos en la base, persistentes. Pétalos ausentes. Estambres (5)10-15, anteras alargadas, tecas 2-esporangiadas, cada una con dehiscencia longitudinal. Ovario semi-ínfero, úvulos 1 por lóculo; estilos largos, estigmas decurrentes. Cápsulas dispuestas en espiral a lo largo del raquis, sésiles, elongadas-globosas, leñosas, densamente cubiertas de pelos estrellados. Semillas elipsoidales. 2n = 24.






La propagación de esta especie por semilla es relativamente difícil y caprichosa. Lo intenté esta primavera sin aplicar ningún tipo de tratamiento (aparte conservar las semillas en la terraza) y ninguna de las semillas que compré llegó a germinar. Por lo visto, no es infrecuente que tarde bastante más de un año en hacerlo. Como no tengo ya ni idea de donde las sembré, quien sabe si no me llevaré una sorpresa la próxima primavera. En cualquier caso, lo volveré a intentar, ya que junto a la Zelkova, esta es una de las especie que me parece más interesante "recuperar".