martes, 23 de agosto de 2016

Sueño pliocénico

Esta primavera, las abundantes lluvias de los últimos días y el deshielo en la sierra han hecho aumentar el caudal del río hasta un nivel que no se veía desde hace bastantes años. Curioso por ver el aspecto que luce actualmente el pequeño bosque que plantó mi bisabuelo a principios del pasado siglo, me acerqué hasta el antiguo puente del ferrocarril, renovado recientemente tras una lamentable sucesión de accidentes. El río estaba totalmente desbordado y se dividía en varios brazos que aislaban pequeñas islas colonizadas por pequeños ahuehuetes de segunda generación. Parece mentira que en poco más de un siglo los ahuehuetes plantados en esta zona se hayan reproducido y empezado a colonizar zonas más apartadas de la ribera del río. Aún cubiertos de hojas, destacan a primera vista entre los árboles desnudos que conforman este peculiar bosque que el río ha anegado.




Mi pobre bisabuelo se quedaría con la boca abierta viendo el desarrollo que han alcanzado muchos de estos árboles. Los estoraques y los tupelos, actualmente con los pies en el agua, ocupan junto a los ahuehuetes las zonas más cercanas al río, a menudo inundadas en primavera. En zonas algo más altas y alejadas de la orilla del río, las pacanas y los plátanos alcanzan ya un tamaño comparable al de los álamos más viejos del lugar. También siguen vivas las zelkovas y los ginkgos, que han demostrado que pueden crecer en condiciones naturales fuera de los parques de nuestra ciudad.

Contemplando este bosquecillo, me quedé un largo rato pensando en lo difícil que le resultó convencer a sus coetáneos de principios del siglo XXI de la necesidad de adaptarse a los cambios que se avecinaban. Hoy este bosquecillo destaca sobremanera a orillas del Jarama, habiendo despertado desde hace tiempo el interés de otros municipios que veían con inquietud la vegetación de sus territorios sufriendo los efectos del espectacular aumento de temperaturas vivido durante el pasado siglo. Hoy a casi nadie se le escapa la necesidad de adaptarse al clima actual de nuestra región, tan diferente del que imperaba en tiempos de mi bisabuelo.

Leí hace poco que el clima actual se parece mucho al del Plioceno. No es de extrañar, en estas condiciones, aprender que los primeros ensayos llevados a cabo en el oeste de Francia con tilos y barbusanos hayan sido todo un éxito. Me da un poco de rabia constatar que más de un siglo más tarde otra vez se nos han adelantado los franceses. Ya tenían extensos bosques de cedros cuando nosotros apenas nos atrevíamos a plantar cedros y pinsapos en nuestras sierras. Resulta ahora que ya tienen laurislivas constituyéndose en distintos puntos de la fachada atlántica. En fín, como se solía decir en tiempos de mi bisabuelo, Spain is different...

No resisto la tentación, para cerrar esta brevísima nota, de reproducir a continuación la lista original de las especie que mi bisabuelo incluyó en su (para aquella época) revolucionario proyecto...



CANDIDATAS PARA LA CREACIÓN DE UN "PARQUE PLIOCENICO"


Carya illionensis

Se trata de una especie ribereña con una amplia área de repartición en Norteamérica. Al igual que el ahueheute, se desarrolla perfectamente en nuestro clima, alcanzando algunos ejemplares del Jardín del Príncipe de Aranjuez un tamaño espectacular.

Taxodium mucronatum

El "ahuehuete" es un árbol ribereño que se desarrolla perfectamente en nuestro clima. A diferencia del ciprés de los pantanos, que crece en las llanuras costeras del sur de los Estados Unidos, este ciprés alcanza altitudes importantes en el centro de México. Los espectaculares ejemplares del "Jardín del Príncipe" en Aranjuez dan buena fe de su perfecta adapatación a nuestro clima.

Liquidambar orientalis

El "estoraque" es un árbol que sobrevivió a las glaciaciones en algunas llanuras aluviales del S de Turquía, donde su explotación ha llevado esta especie a una situación muy precaria durante el siglo XX. Este árbol estuvo presente en toda la cuenca mediterránea antes de las glaciaciones y el establecimiento de una pequeña población ex-situ en la Península Ibérica contribuiría a asegurar la supervivencia de esta especie frente a los peligros que la amenazan. Se cultiva en los Jardines del Príncipe de Aranjuez desde el siglo XVII, siendo los ejemplares allí presentes probablemente los más altos de su especie.

Pterocarya fraxinifolia

Árbol presente en prácticamente toda europa antes de las glaciaciones, tan solo pudo sobrevivir en los refugios del E del Mar Negro y del S del Mar Caspio. Especie ribereña amenazada en su área de repartición actual cuyo "regreso" contribuiría a asegurar su supervivencia a largo plazo.

Nyssa sylvatica

Especie con una amplia distribución en Norteamérica. Aunque hubo varias especies de este género en Europa, no parecen apropiadas las especies más estrictamente acuáticas, que se desarrollan en terrenos pantanosos llanos. En este bosque de ribera la inclusión de esta especie selvática parece la mejor opción.

Platanus orientalis

Aunque el plátano se cultiva ampliamente en nuestras ciudades, me parece interesante incluir en este proyecto la especie realmente originaria de nuestro continente, que estuvo presente en toda la cuenca mediterránea hasta el último interglaciar.

A estas especies se podrían añadir algunas otras especies que, sin ser especies ripícolas, encontraron refugio durante el Plioceno en estas zonas que les aseguraraban los suficientes recursos en agua para sobrevivir en un entorno poco adaptado a sus necesidades:

Ginkgo biloba

Especie relictual que tan solo sobrevivió a las glaciaciones en contadas localidades del SE de China. Especie propia de bosques templados húmedos, sobrevivió hasta el Plioceno en el sur de Europa, en zonas de ribera.

Zelkova carpinifolia

Especie común en los bosques montanos del Cáucaso y de la vertiente norte de las montañas del Albroz (S del Mar Caspio), fue una especie común en los bosque decíduos europeos hasta el Plioceno. Sobrevivió en la Península Itálica hasta una fecha muy reciente (33.000 años). Como el ginkgo, parece que sobrevivió algún tiempo en los bosques de ribera y aluviales del S de Europa.

viernes, 22 de julio de 2016

Operación estoraque

Llevo algún tiempo dándole vueltas a una idea que probablemente me vaya a costar mucho esfuerzo (y disgustos) llevar a cabo. Como bien sabéis, muchas especies desaparecieron de la Península Ibérica y del continente europeo por causa de la glaciaciones. Algunas desaparecieron por completo. Otras sobrevivieron milagrosamente en algunos refugios orientales. El estoraque (Liquidambar orientalis) es una de esas especies. Sobrevive en algunos puntos del S de Turquía y en la isla de Rodas y está catalogada como "vulnerable" por la IUCN. Pues nada, se me ha metido entre ceja y ceja la idea de cultivar esta especie a partir de semillas para su posterior difusión en lugares que le sean propicios y así constituir una o varias pequeñas poblaciones ex-situ a este lado del Mediterráneo...

Suena un poco ambicioso, lo sé, y de momento mi principal "problema" es el de conseguir semillas. No quiero comprar árboles ya creciditos para evitar que todos sean clones propagados por vía vegetativa. Al sembrar semillas al menos me aseguro de que cada individuo sea único y que haya cierta variabilidad genética entre los árboles que pretendo plantar. Ahora bien... ¿ Dónde conseguir semillas ? Nadie parece tener semillas de esta especie. He pasado horas buscando tiendas especializadas en la venta de semillas y no he encontrado a ninguna que venda semillas de este árbol. Aún me falta investigar del lado de Italia pero parece que la única manera de conseguirlas es ir a por ellas.

Por suerte parece que hay buenos ejemplares de esta especie en Aranjuez. La operación estoraque empezará pues con una visita a los Jardines del Príncipe y de la Isla para asegurarme de que los árboles presentes allá realmente corresponden a esa especie. Aunque algunas personas lo afirman muy categóricamente, prefiero verificarlo. Mi última visita al Real Jardín Botánico de Madrid me dejó muy confuso. Si bien los liquidámbares americanos que vi allá son muy reconocibles, uno de ellos tenía hojas muy parecidas a las del estoraque. Tendré pues que asegurarme de que realmente son estoraques los que se cultivan en Aranjuez. Para ello tendré que ver los frutos y verificar que su morfología y dimensiones realmente cuadran con lo que sabemos de los frutos del estoraque. De confirmarse, más adelante (noviembre) trataré de recoger semillas cuando se abran los frutos (ya me veo yo de rodillas por el suelo bajo esos enormes árboles, sin encontrar nada). Tan solo entonces podrá empezar la siguiente fase (cultivo). Estas son las principales diferencias entre ambas especies:





Según me cuenta Isaac Solano Martín en la página de Facebook de este blog (http://www.facebook.com/yurakuna.es), la germinación de las semillas del estoraque es relativamente fácil, aunque los árboles plantados no han aguantado más de dos años en macetas. A continuación reproduzco las fotografías que me ha enviado de las semillas y de un joven ejemplar. Como se puede ver, las hojas se parecen bastante a las del estoraque. Las semillas, por otro lado, parecen bastante pequeñas y tienen un ala muy corta, que no llega ni a la mitad de la longitud de la semilla. Así que todo apunta, efectivamente, a que estamos en presencia de la especie oriental, tal como afirma Pico Tajo con toda razón.







Pues nada, ya tan solo me queda organizarme un poco e intentar sacar adelante este proyecto que me gustaría poder llevar a cabo sin levantar ampollas. Mi idea, en efecto, es plantar estos árboles a orillas del Jarama en un tramo que me parece muy propicio para ello pero para lograrlo tendré que vencer muchas reticencias. Más adelante mi ambición sería la de convertir ese lugar en una especie de parque Pleistoceno y de reconstituir allí un pequeño bosque de aquella época con la mayoría de las especies que poblaban entonces estos ecosistemas (eso también incluye las actuales). Otras especies que podrían acompañar al estoraque serían por ejemplo el plátano oriental o el nogal del Cáucaso, cuyas semillas son mucho más fáciles de conseguir.

Os mantendré informados...